Cuando llevas días sin dormir
bien las neuronas se hacen más lentas, se los aseguro, la verdad no podría
existir alguna otra explicación. Quizás había otra, bastante subjetiva; estabas
idiota, pero no, no creo que Mary estuviese idiota, esa solo era la evidencia
de que no dormía como debía hacerlo, y tras dos semanas de ello, de seguro
comenzaban a mostrarse en migrañas menos eventuales y más frecuentes.
Rayos. ¿Por qué el día era tan
corto? No, peor aún, ¿por qué siempre escribía prácticamente de madrugada? ¡Tal
costumbre era fastidiosamente genial! Café, sus libros de historia y revistas,
su laptop, música, puerta cerrada y el mundo desapareciendo completamente. Eso
hasta que alguien la molestaba y acababa dormida por conversar y demás.
-¿Qué traes?- le dijo Josh cuando
la vió entrar a la cocina
-¿Yo?, ropa, zapatos…- soltó un
bostezo –cabello, uñas, células… y pare de contar-
-no eres buena haciendo bromas-
apuntó él sirviendo un par de vasos de jugo de naranja, sobre la mesa de la
cocina, acercó uno en donde estaba ella y tomó del que tenía más cerca
-no estoy aquí para ser tu
payasita- dijo ella engreídamente aproximando su mano hacia el jugo para
beberlo
-hey hey- dijo él, apartando el
jugo -¿quién dice que es para ti?-
-te odio- soltó ella y pasó a su
lado empujándolo cual niño rudo buscando pelea. Bajó la caja de galletas de
soda y las colocó sobre la mesa, del otro lado de la misma, él la miró, ella le
respondió aquel choque de miradas con un instinto asesino.
-te pregunté que quien decía que
era para ti, sin embargo, jamás dije que no lo fuera-
-¿Cómo le haces para decir tantas
babosadas? ¡Romperás el record Guinness!
¡Enserio!-
-No necesito de esas cosas, no me
interesa sostener pelotas de tenis o recibir rayos más de una vez-
-¿de qué hablas?- cuestionó Mary
luego de morder una galleta.
-Un tipo llamado Roy Sullivan, en
1977, recibió por séptima vez un rayo encima, eso fue en Estados Unidos… Lo de
la pelota de tenis… creo que uno en España, llamado Francisco, sostuvo 18
pelotas de esas en la mano durante 10 segundos- le acercó el jugo y se sentó
cerca de ella –un record bastante… no sé, me parece ridículo-
Mary lo miró durante unos
segundos.
-¿qué?-
-a veces creo que eres un
extraterrestre-
-¿por qué?-
-tengo mis razones- rió ella.
-como digas- . Ella se concentró
en su galleta y el jugo. Siempre era así, se peleaban, comentaban sobre algo,
volvían a pelear, conversaban sobre algo, volvían a pelear, se callaban, decían
algo, y volvían a pelear. Sin embargo, aquellas ‘peleas’ hacían única su
relación… es decir, no eran los típicos casi primos que andaban como imbéciles
queriéndose como hermanos, la manera de quererse era tan única que hasta daba
miedo a veces.
Una silla sobre la cabeza del
otro podría bien ser un te quiero.
-cuando dije que qué traías no me
refería a tu ropa- dijo Josh hurtando una de las galletas de la chica
-¿entonces?- dijo ella con voz de
fastidio tomando el jugo
-te vez algo cansada, ¿no has
dormido lo suficiente?-
-la verdad no te preocupes, mamá,
estoy bien- se levantó ella luego de pronunciar aquello con una dosis más de
sarcasmo -¿sabes? Mejor que voy a clases, hoy si podré llegar temprano- dijo
cruzando la cocina, colocándose su morral, para irse.
-no te olvides de que la última
vez hubo mareos fuertes, una cosa es escribir de madrugada y otra es excederte
por que si-
Ella fingió no oírlo. Él sabía
que si lo había oído, sin embargo fingió creer que había creído la mentira de
ella.
Complicado.
Esa palabra se repite mucho en
esta extraña narración, narración que si bien podría ser una autobiografía de
cualquier escritor empedernido y deseoso de mostrar su interior, también podría
ser la mayor utopía jamás creada.
Un gaiden, como lo llamaría Mary.
Si, lo siento, a veces olvido que
quienes leen probablemente sean completamente ajenos al universo paralelo
creado por Mary, sin embargo, este bien podría ser el significado para dicha palabra.
La misma es un término japonés, creo que no es algo de que impresionarse, ¿no
es así? El implementar palabras exactas para las cosas y a veces en otros
idiomas es algo casi elemental en la originalidad
de Mary, y nada nuevo para quienes la rodean. Este término se toma para llamar
a historias paralelas dentro del argumento de una historia original. Esta muy
bien explicado en Wikipedia, de hecho.
Wikipedia me ha hecho muchas tareas. Desde
2008, ¿o no?. No sé cuando la crearon, y la verdad no me importa, no tengo
complejo de Jonathan. Y si, ese era
al punto que quería regresar, creo que no me he tomado el tiempo en describirlo
correctamente, solo ha aparecido porque si y desde el principio como el
principal dolor de cabeza de nuestra protagonista. Él era un año mayor que
ella, su madre Erika era todo a lo que él podría llamarle familia desde que
tenía uso de razón, oí alguna vez que su relación con su padre empeoraba cada
segundo trascurrido, mientras respiraban el mismo oxigeno en algún lugar de un radio
de 500 metros.
¿Razón? “no es tu problema” o eso es
lo que le ha respondido en varias oportunidades a Mary.
Existen dos teorías, o es
demasiado reservado, lo cual es algo prácticamente evidente en él en algunas
cosas, o simplemente no quería mezclar las cosas, es decir, amigos, primos, y
esas cosas con la familia y sus ‘estúpidos caprichos’ como les llamaba
frecuentemente. Era educado si se lo proponía, sin embargo, no de esa clase de
tipos educados que solo buscan una cita, podría dejarte encantada, ¿se imaginan
algún inglés burócrata del siglo 19? Con gabardina, fedora y esos zapatos
mocasines… “muy Smooth Criminal”, solo que tomando solo su
comportamiento pulcro y cortés, bien, adelántalo en el tiempo, colócale ropa
casual de esta época, añádele a tu personaje ojos oscuros, cabello
extremadamente lacio y largo medianamente, negro, más que el manto nocturno,
piel de canela con un toque con leche y una sonrisa de esas que son
multifacéticas. Las que no necesitan palabras aunque sean una broma.
Ese era uno de los tantos
Jonathan’s que él podía ser. ¿Por qué el termino plural?, porque existían otros
dos, uno que siempre estuvo oculto y que Mary estaba segura que algún día
conocería y otro que siempre se mostraba, que ahora mismo dejaba su vaso de
jugo para ir a clases, detrás de Mary.
Uno que perfectamente podría
entablarte una crítica destructiva, tomando con premeditación y alevosía el
hilo que sabe te hiere más, para morbosamente halarlo hasta romperlo. Uno que
podía encontrar la manera para contraatacar cualquier cosa, uno que parecía
haberse tragado de forma literal un diccionario enciclopédico y a todos los
filósofos históricos. Uno que sabía que objetar frente a cualquiera.
Un extraterrestre.
-Papeles por aquí… papeles por
allá…- susurró para sí misma Mary, que estaba ya saliendo de su clase de
redacción, tenía que preparar un guión de teatro, y ni siquiera había comenzado
con el simple bosquejo de su video, uno que debía entregar para el dichoso
concurso. No había hecho utilería, no había comprado lo necesario, ¡tenía mucho
que completar!
-¿Por qué tanto desorden?-
escuchó de una voz bastante conocida para ella, alzó su mirada, estaba sentada
en su pupitre, con papeles en el suelo, piernas y donde apoyaba las libretas.
Mientras el típico escándalo de un salón sin profesores adentro se hacía
escuchar
-¡Joshep!- exclamó tras un
sonrojo, -pues… ya sabes, muchas cosas que hacer, menos tiempo para
organizarte-
-Jajajaja, déjame ayudarte- dijo
muy amigablemente Joshep, agachándose para tomar los papeles, y dejándolos en
su lugar
-lo siento- susurró ella
-¡No te preocupes!- respondió
casi al instante él, tomando una de las sillas y acercándola frente a ella para
sentarse ahí -¿puedo ayudarte?-
Ella asintió sonrojada.
-¿Estás libre?- dijo ella
-la verdad no- respondió él –sin
embargo, todo está bajo control, además… quería hablar contigo-
-¿h-hablar conmigo? ¿Sucedió
algo?- tartamudeó Mary, luego de parpadear de la impresión al oír tal cosa
-¡No! ¡No es nada malo! Puedo
asegurarlo- sonrió Joshep, terminando de apilar la última pila de páginas –wow,
tienes muy bien desarrollada tu escaleta-
-Me ha costado un montón
lograrla- dijo enorgullecida de su trabajo y sus considerables mejoras
Una escaleta, es como una guía
para hacer un guión… básicamente un formato.
-¿Qué era lo que ibas a decir?-
dijo ella, sin poder ocultar su enorme interés, y no solo por tal enigma,
también por el tono de voz que el implementó luego de decirlo.
-Bien, no me tomes a mal, ¿eh?,
es que enserio me caes bastante bien… y me preguntaba si… no sé, irías conmigo
a comprar los materiales que necesito para mi filmación… es decir, si no lo has
hecho aun-
Mary volvió a parpadear perpleja
-¿eh? ¿Hablas enserio?-
-¡Por supuesto!... pero no te
preocupes, si tienes algo que hacer, no hay problema-
-¡No! ¡No!, lo digo solo porque…
¿sabes? Ignórame, si iré.-
-¡Perfecto!, ¿puedes hoy? Nos
veríamos en el centro comercial a las 6:30-
-Me parece bien- sonrió ella
Sí, eso en clases luego de acabar
redacción, si había estado más distraída de lo de costumbre con lo de su
insomnio pre-historiaescritademadrugada entonces esa última petición había
empeorado las cosas. Ahora estaba en el salón de la dirección audio-visual, era
tarde, así que casi no había nadie. Solo ella era la única que aun hacía el
bosquejo para entregarlo como siguiente requisito de la competencia.
Ya era tarde, tenía hambre, y no
podía dejar de pensar de eso que sucedió en el salón de redacción, joder,
comenzaría a amar ese salón, aun sin su aire acondicionado. Escogió la canción
que utilizaría para su video, The Kill, de 30 Seconds to Mars.
Para ello necesitaba un
guitarrista, si, exactamente. Pensaba hacer un cover con todo y video, sin
embargo, necesitaba a dicho espécimen, ya tenía a un bajista y a un baterista.
Es entonces cuando el
extraterrestre se le cruzó por la mente. Al mismo tiempo el mismo cruzó la
puerta.
-Niña, ¿ya nos vamos?- apuntó con
voz de fastidio, como si estuviese esperando desde hacía mucho tiempo Jonathan
al llegar hasta donde ella estaba sentada, en su escritorio.
-¿”nos vamos”?- cuestionó
-Sí, hoy también me voy a dormir
en tu casa-
-Shit, ¿no piensas mudarte
también?-
-¡Me parece buena idea!-
-Olvida lo de mudarte, tengo algo
que proponerte- se levantó ella tomando las partituras de la canción que había
impreso la noche anterior.
-Sin abogados cerca no firmo
nada- dijo de forma de burla Jonathan
-JAJAJA! Imbécil- le mostró las
partituras -¿podrías desempolvar tu guitarra y ayudarme con esto?-
-¿Qué? Oh, no, lo siento, marcó
número equivocado- dijo Jonathan casi volteándose para irse
-¡No! Oye, por favor- lo jalo de
su chaqueta negra –hazlo por tu prima, ¿sí?- sonrió ella
-No- sonrió el de igual manera
-¿Qué tiene de malo? ¡Solo es una
cancioncita!-
-Se a donde quieres llegar, luego
de la cancioncita en la guitarrita, querrás un covercito, ¿no es así?- le dijo Jonathan a Mary cual profesor frente a un niño de preescolar
-¡Sí! ¡Y después un video!,
vamos, si te lo pido es porque eres sexy- dijo ella juguetonamente
-Para seguirlo siendo, no tengo
por qué hacer un cover o un video, naturaleza es naturaleza-
-Extraterrestre narcisista-
-Enana acomplejada-
Rayos, odiaba rogarle, y él
disfrutaba bastante verla en aquella posición.
-¿Me ayudarás?-
-¿qué recibiré a cambio?-
-La satisfacción de haber
trabajado conmigo y hacerte famoso-
-Nah, no veo la oferta tentadora-
-¡Rayos Jonathan! ¡Sólo es una
estúpida canción! ¿¡No podrías ayudarme en eso!?, esto es serio-
-¿Por qué mejor no se lo pides a
tu amiguito músico y bailarín? ¿eh? Quizás podría ayudarte-
-¿Joshep?- Dijo Mary casi al
instante, no había pensado en ello la verdad, ¿era posible aquello?. Es decir…
él también estaba participando. –No lo habías pensado, ¿verdad?-
-Nou…- susurró ella pensando –la
verdad quien solo se me ocurria eras tu, ¿el sabrá tocar la guitarra?, sería
complicado pedirle ese favor, pero no pierdo nada diciendo…- Jonathan la
interrumpió prácticamente arrancándole las partituras de las manos y dando
media vuelta para irse.
-compraré arroz chino para cenar-
Dijo, y desapareció.
Otra vez.
¿Saben? Comienzo a creer que
adora hurtar cosas.
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